Varices e insuficiencia venosa
Las venas de las piernas tienen unas válvulas que obligan a la sangre a subir hacia el corazón. Cuando esas válvulas fallan, la sangre vuelve hacia abajo (reflujo), se acumula y las venas se dilatan: así aparecen las varices.
¿Qué son exactamente las varices?
Se consideran varices las venas superficiales dilatadas y tortuosas de 3 mm de diámetro o más. Por debajo de ese tamaño hablamos de varículas (venas reticulares) y de arañas vasculares o telangiectasias. Todas forman parte de la enfermedad venosa crónica, que va desde síntomas sin signos visibles hasta las úlceras de la pierna.
Es una de las enfermedades más frecuentes: en el programa internacional Vein Consult, con más de 91.000 personas atendidas en consultas de medicina general de todo el mundo, el 83,6 % tenía algún síntoma o signo de enfermedad venosa crónica.
Factores que favorecen su aparición
- Herencia familiar: es el factor más claro.
- Edad: la frecuencia aumenta con los años.
- Sexo femenino, embarazos y cambios hormonales.
- Trabajos de muchas horas de pie o sentado sin moverse.
- Sobrepeso y vida sedentaria.
- Antecedente de trombosis venosa profunda.
Síntomas habituales
- Pesadez y sensación de piernas cansadas, que empeoran al final del día y con el calor.
- Hinchazón de tobillos y pies.
- Dolor, hormigueos, picor, calambres y piernas inquietas por la noche.
- Varices visibles, varículas y arañas vasculares.
- En fases avanzadas, manchas oscuras, endurecimiento de la piel (lipodermatoesclerosis), eccema y úlceras.
No siempre hay relación entre el tamaño de las varices y las molestias: hay personas con varices grandes y pocos síntomas, y al revés.
Cómo se clasifica: la escala CEAP
Los especialistas usamos la clasificación internacional CEAP para describir la gravedad con criterios comunes:
- C0: sin signos visibles (puede haber síntomas).
- C1: arañas vasculares o varículas.
- C2: varices.
- C3: edema (hinchazón).
- C4: cambios en la piel (pigmentación, eccema, lipodermatoesclerosis).
- C5: úlcera cicatrizada.
- C6: úlcera activa.
Cómo se diagnostica
La prueba fundamental es el eco-doppler venoso, que la guía europea (ESVS 2022) recomienda en todo paciente con varices antes de decidir un tratamiento. Es una ecografía sin radiación ni pinchazos que muestra qué venas tienen reflujo, desde dónde se originan las varices y si el sistema venoso profundo funciona bien. Con ese «mapa» se diseña el tratamiento de cada pierna.
Opciones de tratamiento
Medidas generales y tratamiento médico
Caminar a diario, evitar estar mucho tiempo inmóvil, controlar el peso y elevar las piernas al descansar alivian los síntomas. Las medias de compresión mejoran la pesadez y la hinchazón. Los fármacos venotónicos pueden reducir ligeramente el edema según una revisión Cochrane de 2020, aunque no curan las varices.
Tratamientos que eliminan las varices
Ablación térmica (radiofrecuencia o láser)Cierra desde dentro la vena safena enferma con calor. La guía europea la recomienda como primera opción para el reflujo de las safenas frente a la cirugía clásica.
Adhesivo (Venaseal)Sella la vena con cianoacrilato, sin calor y con anestesia local. Es una alternativa recogida en la guía europea.
Esclerosis con espumaInyección de un fármaco esclerosante, útil para varices de menor calibre, colaterales y recidivas.
Flebectomía y CHIVAExtracción de las varices por microincisiones o cirugía hemodinámica que conserva la safena.
No existe un tratamiento único para todos. La elección depende del calibre y la localización de las venas enfermas, de los síntomas y de las preferencias de cada paciente, y a menudo se combinan técnicas.
Radiofrecuencia · Venaseal · Esclerosis y láser · Cirugía y CHIVA · Tratamiento médico
¿Pueden volver a salir?
Sí. La enfermedad venosa es crónica y, aunque se traten las venas enfermas, con el tiempo pueden aparecer varices nuevas. Por eso es importante un buen estudio inicial y revisiones periódicas.
Cuándo consultar sin demora
- Cambios de color o endurecimiento de la piel del tobillo, o una herida que no cierra.
- Sangrado de una variz.
- Un cordón duro, rojo y doloroso sobre una vena (posible tromboflebitis).
- Hinchazón repentina de una pierna con dolor: acude a urgencias, puede ser una trombosis venosa profunda.
Vídeos sobre este tema






Bibliografía
- De Maeseneer MG, Kakkos SK, Aherne T, et al. European Society for Vascular Surgery (ESVS) 2022 Clinical Practice Guidelines on the Management of Chronic Venous Disease of the Lower Limbs. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022;63(2):184-267.
- Rabe E, Guex JJ, Puskas A, et al. Epidemiology of chronic venous disorders in geographically diverse populations: results from the Vein Consult Program. Int Angiol. 2012;31(2):105-115.
- Martinez-Zapata MJ, Vernooij RW, Simancas-Racines D, et al. Phlebotonics for venous insufficiency. Cochrane Database Syst Rev. 2020;11:CD003229.
Información divulgativa revisada por el Dr. Óscar Merino, cirujano vascular. No sustituye la valoración individual en consulta.
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